Mi sofá

Has llegado a ser

Has llegado a ser, en un mundo que parecía que se había levantado contra tuya y parecía que con un caminar lento te arrebataban las pinturas, con las cuales, querías pintar aquel cuadro que solo llegaste a adornar con tonos grises y negros.

Has llegado a ser, cuando todo parecía perdida y cuando la vida no te daba mas que jirones y solo conseguías llegar al destino arrastrándote por las esquinas.

Has llegado a ser, incluso cuando la vida solo te daba desengaños e intentabas con cada sonrisa burlar a tu destino, un destino cruel y mezquino al cual no te querías enfrentar.

Has llegado a ser, pese a que, cuando llegaste a esa ciudad nueva y sin nadie conocido, nada más que por una persona que traía en su mochila promesas vacías y palabras rotas por unos actos que solo inundaban de mezquindad aquel ser, el cual, gracias a él volviste a creer.

Has llegado a ser, aunque, esa persona que sentías tan cercana te jugó una mala pasada.

Has llegado a ser, incluso, cuando ese ángel se convirtió en demonio.

Has llegado a ser, pese a que tus ilusiones cayeron al suelo rompiéndose en mil pedazos y tuviste que volver a andar lo que ya habías recorrido anteriormente para volver a ser y volver a sentir.

Has llegado a ser, pese a que las mañanas se vestían de gris, has conseguido salir de la habitación oscura, escapando de las noches en las que el insomnio mataba a morfeo, y ahora, después de algunos tropiezos más y algunos aciertos, has llegado a ser la persona que querias ser, aprendiendo a no confiar en promesas que se quedan simplemente en palabras y has llegado a saber que las imperfecciones son las que nos hacen ser únicos y saber quienes somos en todo momento.

Has llegado a querer

Has llegado a saber

Has llegado a confiar

En definitiva, has llegado a ser.

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